PipeCD, proyecto incubado en CNCF Sandbox, ha evolucionado para resolver desafíos fundamentales en la integración y entrega continua bajo principios GitOps. A través de la creación de EventWatcher y el nuevo concepto de Seguimiento de Implementaciones, el equipo ha mejorado la trazabilidad, escalabilidad y conexión entre repositorios de código y manifiestos. Este artículo explora los problemas detectados, las soluciones implementadas y la dirección futura del proyecto.

PipeCD, actualmente parte del programa Sandbox de la Cloud Native Computing Foundation, nació como una solución interna en CyberAgent para optimizar la productividad del desarrollador mediante prácticas modernas de CI/CD y GitOps. Aunque su reconocimiento público comenzó recientemente, PipeCD cuenta con más de cuatro años de evolución. Durante este tiempo, el equipo identificó desafíos estructurales en la conexión entre Integración Continua (CI) y Entrega Continua (CD), especialmente en entornos complejos con múltiples microservicios.
Este artículo analiza cómo se resolvieron estos desafíos mediante EventWatcher y cómo el nuevo concepto de Seguimiento de Implementaciones fortalecerá aún más la trazabilidad y gobernanza de despliegues.
En el enfoque moderno de GitOps:
Herramientas populares como Argo CD y Flux CD utilizan imágenes de contenedor como puente entre CI y CD. Este modelo aprovecha registros como Docker Hub, ECR o GCR y utiliza etiquetas OCI para almacenar metadatos como hashes de commits.

Sin embargo, este enfoque presenta limitaciones:
Dado que PipeCD busca compatibilidad amplia con múltiples plataformas, este modelo resultaba insuficiente.
En lugar de usar imágenes como interfaz, PipeCD introdujo EventWatcher. EventWatcher permite que CI envíe eventos directamente a CD como disparadores de despliegue.
Además, la información contextual enviada junto al evento (como Source-Commit-Hash y Source-URL) permite vincular explícitamente: Implementación → Repositorio de manifiestos → Repositorio de código Esto resolvió el problema de identificar qué cambios de código originaron cada despliegue.

En entornos con múltiples microservicios dentro de un mismo repositorio, surgió un nuevo desafío:
Agregar simplemente un campo root cause commithash no resolvía completamente el problema, ya que los usuarios necesitaban navegación bidireccional y contexto más amplio.

Como respuesta, PipeCD introdujo el concepto de Seguimiento de Implementación (Deployment Tracking). Este modelo utiliza el commit hash como clave raíz e incluye:
Con esta arquitectura, los ingenieros pueden:
La funcionalidad está planificada para su lanzamiento en el segundo trimestre de 2025.
