Adoptar Trunk-Based Development no es solo una decisión técnica, sino organizacional. Permite integrar cambios de forma continua, reducir conflictos y acelerar el delivery. Sin embargo, exige un mecanismo sólido para controlar funcionalidades incompletas en producción. Este artículo explora cómo implementar una herramienta interna de Feature Flags compatible con OpenFeature, los desafíos operativos que surgen y cómo resolverlos con observabilidad y disciplina técnica.

Moverse hacia integración continua real implica eliminar ramas largas y fusionar código a la rama principal diariamente. Si una funcionalidad incompleta llega a producción, el impacto puede ser inmediato. Aquí es donde los Feature Flags dejan de ser una herramienta opcional y se convierten en infraestructura estratégica.
Antes de implementar Feature Flags en el backend, existía una asimetría estructural:

En este contexto, adoptar Trunk-Based Development sin una capa de control habría sido técnicamente imprudente, integrar cambios diariamente al branch principal sin un mecanismo de activación controlada implica que cualquier funcionalidad parcialmente desarrollada podría impactar producción. El problema no era solo técnico. Era de gobernanza, riesgo operativo y sostenibilidad arquitectónica.
El objetivo no era simplemente activar o desactivar funcionalidades. Era construir una capa estructural que permitiera:
No se trataba de comprar una herramienta, se trataba de alinear arquitectura con estrategia de ingeniería. La decisión de desarrollar una solución interna basada en variables de entorno respondía a una necesidad concreta: simplicidad operativa hoy, flexibilidad estratégica mañana.

Esto genera:
En este modelo exige control fino sobre qué se activa en producción. Sin flags, trunk-based development se convierte en un riesgo.
Los Feature Flags permiten:
En backend, su implementación debe ser:
Por eso se optó por una implementación compatible con OpenFeature, permitiendo estandarización y futura migración a soluciones externas si fuese necesario. Diseñar estándares abiertos no es una decisión táctica, es una decisión de arquitectura.
El verdadero problema de los Feature Flags no es técnico, es operativo. Con el tiempo tienden a:
Sin disciplina, el sistema se degrada. Para evitarlo, se introdujo una política clara:
Se desarrolló un Flag Reporter que:
No es solo automatización, es introducir observabilidad y gobernanza en el ciclo de desarrollo, porque en sistemas maduros, la calidad no depende solo del código, depende de cómo se controla su evolución.

Los Feature Flags no son solo condicionales en el código. Son una capa de control estratégico dentro del ciclo de entrega. Adoptar Trunk-Based Development sin una gestión disciplinada de flags es abrir la puerta a incidentes invisibles. Implementarlo con estándares abiertos, automatización y gobernanza convierte la integración continua en una ventaja real. La velocidad sin control genera deuda. La velocidad con arquitectura genera ventaja competitiva.